Categoría: Gritos del alma
7 Noviembre 2011
Cuando el corazón palpita tan fuerte que oprime el pecho.
Cuando el alma se hace tan pequeña que es imposible encontrarla.
Cuando en las sienes se acumula demasiada sangre provocando un inmenso mareo.
Cuando la voz tiembla a cada palabra.
Cuando los ojos se tornan vidriosos a cada pensamiento.
Cuando las manos dejan de obeceder la voluntad de no tiritar.
Cuando el cuerpo no reacciona tal y como debería, tal y como uno quiere que lo haga.
Cuando la mente deja de ser consciente del día a día, del momento a vivir, cuando todo comienza a convertirse en una maraña de sombras que acechan la cordura sin compasión ni medida. Cuando todo deja de tener el sentido que un día tuvo es hora de replantearse la vida, el día a día, es hora de tomar decisiones drásticas, duras quizá, es hora de actuar, de hacer lo que sea necesario para volver a controlar cada parte del propio cuerpo... del propio ser.
Cuando la añoranza es demasiado fuerte como para omitir el dolor que provocan los recuerdos.
Cuando la ilusión de seguir adelante pasa por dejar atrás cosas del presente, hay que ser fuerte y tirar del carro lo más enérgicamente que las ganas permitan.
Cuando el olor de la vida que rodea cada sentido es demasiado rancio para ser respirado es hora de encaminarse hacia el azul y dejar que la sal endulce el paladar.
Cuando todo pesa demasiado es el momento de soltar lastre y viajar ligero de equipaje para hacer más cómo el camino a recorrer.
Cuando la esperanza de algo mejor se transforma en algo demasiado cotidiano como para obviarlo.
Cuando el todo ya es un nada que aqueja el mal de huesos hay que encontrar la determinación de recoger lo importante, aferrarlo muy fuerte al pecho y llevarlo allá donde se pueda ser feliz.

servido por Walkiria
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28 Octubre 2011
De lo más profundo de mis entrañas emerge un grito que nunca llega a salir. Se queda siempre a mitad de camino entre el pecho y la liberación, irritándome la garganta, fabricando un nudo cada vez más y más grande... creando un embudo de cuello estrecho por el que, casi, no pasa ni la saliva.
La salvación no llega. Nunca se presenta. Es impuntual y maleducada, no tiene modales, ni siquiera un mínimo de compasión. Se dedica a dejarse entrever a lo lejos, allá en el límite entre el mundo y lo irreal, sin acercarse nunca, solo dejando tras de si ese aroma agridulce que desprende. Quizá, un día de estos coloque un cepo para atraparla y quedármela para siempre; meterla en el monedero y cerrar la cremallera para que no pueda salir jamás... No estaría mal.
Por contrapartida, quien siempre aparece, para quedarse, sin haber sido invitada previamente, es la melancolía; mi melancolía. Ella siempre está ahí, pendiente de todos y cada uno de mis movimientos, pendiente del ritmo de mi respiración. No tiene dias de fiesta, solo descansos esporádicos, verdaderamente no puedo negar su eficiencia; lo que hade lo hace muy bien... es ¿cómo explicarlo? Como una mala amiga: siempre cerca para ver cuanta mierda puede sacar y así luego revolcarse en ella, mientras mira por el rabillo del ojo expresando un "esto me encanta".
Regresando al principio, retomando el camino interruptus de mi grito. Hoy lo tengo ahí, atascado, como siempre, pero algo más cerca del oído ajeno de lo habitual. En lugar de detenerse al la altura del corazón esta tarde lo siento en la garganta, apretando contra la tráquea, haciendo vibrar mis cuerdas vocales hasta conseguir que me tiemble la voz.
Hoy siento como si, por primera vez en mucho tiempo, estuviera a punto se saltar, desde mi boca, en caída libre, como un salto base de esos que están tan de moda ultiamamente, para volar y dejarse llevar por ese viento helado que sopla en la calle. No estoy del todo segura que esa sensación sea buena, tampoco puedo afirmar que no lo sea, la verdad, pero... Si mi grito comienza a salir ¿seré capaz de controlarlo? ¿seré capaz de controlarme?

servido por Walkiria
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24 Octubre 2011
Quizá las cosas no sean ni tan faciles ni tan difíciles como creen mis ganas, pero a veces parece que nada esté en su sitio y la única manera de reubicar el alma sea gritando, zarandear el mundo para que todo esté donde debe estar, para que todo vuelva a su estado original.
En ocasiones el ansia me supera, me consume, pero Walkiria no entiende de esperas... y llevo demasiado teimpo esperando. Me corroe las entrañas el querer y no poder. Me quema la sangre sentir el frío de las montañas recorrer mis venas. Todo tiene motivos, razones de ser, pero yo no quiero más excusas mientras me veo perecer... Solo quiero salir corriendo, que mis pies me (nos) lleven allá donde el asfalto y la arena se confunden junto al mar, donde las olas me susurren al oído que me echaban en falta, donde el aroma a sal se me adhiera al cerebro para endulzar mi vida.
Quizá nada sea ni tan difícil ni tan fácil como desea mi alma, pero en ocasiones parece que todo esté pintado del color equivocado, parece que todo huela a lo que no debe y el tacto de las cosas no sea el adecuado.
A veces, solo a veces, pienso que me equivoqué... ¿cómo se me ocurrió pensar que sobreviviría? La fuerza de la guerrera tiene un límite, y mi talón de aquiles son ellas; las que me rodean, las que me encarcelan.
A veces, solo a veces, pienso que fue un error volver.

servido por Walkiria
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20 Octubre 2011
Un certero golpe de mi espada y todas y cada una de las montañas que se amontonan a mi alrededor formarían un sendero hacia el mar... Un sendero rocoso, serpenteante, complicadamente difícil, pero gratificante.
Un camino. Un objetivo... Llegar, simplemente llegar y a partir de ahí Ser... Ser libre, despojarme del olor a rancio que embota mis sentidos encerrada en este valle y empaparme, por fin, de nuevo, del aroma de ese azul que tanto necesito en mis dias teñidos de gris.
Un grito emergiendo desde lo más profundo de mis entrañas, lanzado al viento, contra las piedras que forman esta carcel que tiene presa mi alma, y todos los ojos escudriñantes que invaden mi serenidad, quedarían ciegos del pavor que sentirían al escuchar mis alaridos, de profunda y eterna rabia... la que evoca mi voz cada vez que pienso en el paraje que me rodea.
Paso firme y determinación... odio en mis pulpilas... La destrucción total.
...
Un certero golpe de mi espada y "este algo" será nada... para convertirse, más allá, en un nuevo Todo.

servido por Walkiria
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20 Octubre 2011
Las letras que vienen a continuación las escribí el 24 de enero de este mismo año, ya las publiqué en otra parte, pero necesito que estén aquí, por lo mismo que digo siempre... Mi Walhalla es un lugar especial, y cuando esculpí estas palabras sentí como ese "algo especial" me susurraba entre líneas.
.....
Me ronda, otra vez, esa sensación de pena encubierta, de amargura escondida detrás un grano de azúcar tan pequeño que no la endulza... Me ronda, otra vez.
Me persigue, de nuevo, ese sentir de desolación arraigado al estómago, de llanto seco que recorre todos y cada uno de los rincones de mi piel de gallina... Me persigue, de nuevo.
Me acompaña, muy arrimadito, cogido de mi mano para no perderme de vista, el recuerdo de esos momentos que quedaron atrás y que nunca volverán, porque el tiempo avanza y nos deja anclados en el aroma de nuestros pensamientos.
¿Dónde estás?... ¡¿Por qué no estás?!
Te extraño, te añoro, te necesito, pero solo encuentro una falsa ilusión de presencia cuando salgo a buscarte.
Me falta esa parte de mi que está en ti... Me siento tan sola tantas veces que ya he perdido la cuenta, y la culpa es tuya. ¡Sí, tuya! por estar sin estar. Por hacer que piense tanto en lo que significas para mi.
La culpa será tuya hasta que yo quiera, aunque fuera yo quien se marchó, aunque fueras tú quien se quedó... La culpa no es mia porque no quiero tener más pena de la que ya tengo por sentirme tan sola sin ti.
T'eztimu :´(

servido por Walkiria
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14 Diciembre 2007
Estoy triste, sensible, distante de mi misma... Y no estás.
Me duele la cabeza, me escuecen los ojos, tengo el estómago revuelto... Y no estás.
He dormido poco y mal, estoy física y mentalmente cansada... Y no estás.
Tengo el desánimo en pleno auge... Y no estás.
Quisiera hablar contigo, sentir tus abrazos, tus besos... Y no estás.
Desearía acurrucarme entre tu cuerpo para sentir el aroma de tu piel, la ternura de tus caricias... Y no estás.
... Siempre lejos, siempre ausente, siempre difícil de localizar...
Hoy, cariño mío, quisiera sentirme amada... ¡Y no estás!

servido por Walkiria
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12 Diciembre 2007
Todo es fugaz y efímero... Sobre todo la vida.
Te han faltado 6 días... "¿Y si me muero el día 18?" Tú ya lo sabías.
Descansa, que te lo has ganado a pulso.
Ahora ya no tienes que preocuparte de nada. Ahora ya no tienes que pensar en nada. Sólo relájate y vé en su busca, porque seguro que te está esperando sentado en un sillón como el que había en el comedor. Nosotros nos quedaremos aquí, pensándote y recordándote... Seguro que lloraremos (más), porque por mucho que fuera el momento, la tristeza no entiende de razones.

Te quiero.
servido por Walkiria
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12 Julio 2007
San se acabó. Hasta aquí y punto.
Hoy empieza mi nuevo destino.
El camino andado ya queda atrás y un nuevo mundo de posibilidades se muestra ante mi para que lo abrace y me lo coma a bocados...
No será todo alegría y jolgorio, porque la procesión va por dentro y duele, quema, rasga la boca del estómago; pero es mejor así, ¿para qué prolongar la agonía del moribundo? "Se me acabó el amor de tanto usarlo" o de darlo todo y no recibir nada, o de anhelar con la ilusión de un niño y toparme de morros con un gran muro de piedra una y otra vez... Mucho tiempo pensando en ello, muchas vueltas a los pensamientos intentando encontrar soluciones a algo sin solución ni remedio. Mucho aguantar, mucho arrastrar, mucho acumular... No, ya no quiero más. No puedo negar que ha existido un detonante... Una gran explosión que me ha hecho tomar esa decisión ya fraguada a fuego lento durante tanto tiempo. Esa carga de dinamita se puede reducir a una sola palabra, una sola expresión: ÉL.
ÉL, que me ha hablado como jamás hasta este momento lo había hecho, que me ha dicho lo que durante 8 años he ansiado y anhelado... "Me he cansado de hacer el tonto, quiero estar contigo, quiero ser lo primero en tu vida. Te amo" (resumiendo) ¿Quién me iba a decir a mi que los sueños se pueden hacer realidad?
Es hora de avanzar y quien quiera acompañarme en mi caminar será bienvenido. Es hora de mirar hacia adelante, de sonreírle al sol por las mañanas y a la luna por la noche. Es hora de dejarme acariciar por la brisa del mar. Es hora de creer.

servido por Walkiria
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