Alas de libertad
Llega la noche... es hora de soñar...
Cierro los ojos y siento como se desgarra la carne de mi espalda, la piel se parte y entre la roja sangre que mana de mi cuerpo aparecen, otra noche más, mis alas de libertad.
Extiendo estos nuevos brazos hasta que el punzante dolor se torna insoportable. Observo su color sucio de recién nacidas y me dispongo a hacer uso de ellas para evadirme.
Sobrevuelo mi mundo nocturno y en cada aleteo miles de agujas se me clavan en la espina dorsal para recordarme que estoy soñando.
Al volver al nido la tristeza se apodera de mi. Aleteo con calma, no tengo prisa; ya se lo que me aguarda al llegar. Se que el afilado cuchillo de la realidad va a cortar mis alas, va a desplumarlas ante mi para mofarse de mis ilusiones...
Esto va a doler...
Poso mi cuerpo en el suelo y siento como una garra tira de mis alas, siento como va cortando el filo a ras de carne. Siento como algo en mi interior se desgarra amargamente al mismo tiempo.
Mis alas de libertad yacen muertas en el suelo. Decenas de plumas se mantienen flotando sobre mi cuerpo mutilado y comienzo a llorar...
Se acaba de nuevo la realidad de mi mundo irreal.
Llega el día... otra vez es hora de despertar.










el-hombre-del-tibet dijo
Walkiria me ha dolido hasta a mi y eso que estoy despierto
Tan solo espero que esa realidad que te espera cada mañana no sea tan dura
Pero siendo una hija de Odín, se que eres lo suficientemente fuerte para plantarle cara
Tanto a la realidad, como a los fantasmas que rondan por lugares marginales buscando almas.
Tienes una imaginación desbordante y fastuosa digna de una guerrera milenaria
Un beso
14 Marzo 2007 | 03:31